10 Consejos para Reducir el Abdomen

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Con el paso del tiempo, la grasa tiende a acumularse en el abdomen y cuesta más trabajo eliminarla. Por más esfuerzos que se realicen, esa molesta y dañina grasita va deteriorando no solo la salud, sinó también la silueta y daña la autoestima.

El secreto para reducir el abdomen consiste en la siguiente combinación: dieta adecuada y balanceada, baja en calorías + ejercicios para darle firmeza al abdomen y quemar algunas calorías.

1. Una alimentación adecuada para adelgazar debe tener pocos hidratos de carbono, ya que suelen distender el abdomen (por ejemplo las papas, pastas, pan, arroz, entre otros). Hay que reemplazarlos por frutas y vegetales. Hay que reducir también los alimentos con mucha grasa, los fritos, dulces, gaseosas y el alcohol.

2. Evita pasar hambre ya que de lo contrario tarde o temprano te darás un atracón. Come pequeñas cantidades de alimentos sanos y nutritivos en un mayor número de comidas diarias, así aceleras el metabolismo y almacenarás menos grasa.

3. Antes de comer, puedes beber un vaso de agua; esto ayuda a saciar el hambre. Cada tanto puedes ingerir proteínas ya que calman el apetito y otorgan niveles altos de energía Una opción rápida y facil pueden ser los frutos secos y semillas.

4. Come lentamente, masticando muy bien cada bocado.

5. Un buen tránsito intestinal es importante, por lo que hay que incluir fibra en la dieta (se encuentran sobre todo en los vegetales, semillas y cereales integrales).

6. Evita las grasas en general. Prefiere las grasas insaturadas, presentes en, el aceite de oliva y los frutos secos.

7. Los masajes también son recomendables, hacer algunas sesiones de masoterapia para complementar los ejercicios es una buena idea, ya que ayudan a quitar la adiposidad instalada entra la piel y el músculo.

8. Los ejercicios abdominales son indicados para tonificar la zona abdominal. Si eres constante en la práctica de esta rutina de ejercicios notarás los resultados en muy poco tiempo. En cuanto a quemar grasa, lo más indicado es realizar un entrenamiento intermitente.

9. Si no te animas a hacer estos ejercicios, muévete, camina, baila, aprovecha cada momento, cada pausa que se presente para evitar el sedentarismo.

10. No estés todo el tiempo calculando cuántas calorías tienen los alimentos que consumís, conviene enfocarse en los nutrientes que éstos nos aportan, si tienes todos los nutrientes que tu cuerpo necesita, ya no tendrás hambre a todo momento!

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OBESIDAD – Causas emocionales que la generan y mantienen

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Existen cinco conflictos biológicos que programan la obesidad y el sobrepeso. A esos cinco conflictos hay que agregarle la posibilidad de que la obesidad tenga un origen glandular, para lo cual hay que arreglar primero el conflicto relacionado con las glándulas y luego el de la obesidad en sí misma.

El tejido que se altera para manifestar la obesidad es la hipodermis (las grasas). Debemos siempre partir, al igual que en todas las demás enfermedades, con la lógica de supervivencia: ¿Para qué me sirve tener tanta grasa? La respuesta racional es normalmente “para amargarme la vida” pero hay que encontrar la utilidad inconsciente, la que el cerebro podría utilizar para un programa de supervivencia.

La obesidad o sobrepeso se genera como respuesta de supervivencia a los siguientes conflictos:

-El Conflicto de ABANDONO

-El Conflicto de sentirse BAJO AMENAZA

-El Conflicto de SILUETA (desvalorización estética)

-El Conflicto de LACTANCIA TRUNCA O MAL VIVIDA

-El Conflicto de lDENTIDAD

-El conflicto de RECHAZO AL CONTACTO SEXUAL

(EN ESTE EXTRACTO  DESARROLLAREMOS DOS DE ELLOS, LUEGO IRE SUBIENDO LO CORRESPONDIENTE A LOS DEMÁS)

Para los primeros dos conflictos mencionados anteriormente los cuales son los principales (los otros en general derivan de estos) podemos agregar que su lógica de supervivencia mediante la “PROTECCIÓN” es muy clara ya que, más allá de lo que podemos deducir de forma práctica, podemos ver también que desde el punto de vista biológico/embriológico, el tejido adiposo deriva de la misma capa embrionaria que las serosas, las cuales tienen finalidad de protección de los órganos (lo correspondiente al desarrollo de las capas embrionarias y su relación con los conflictos emocionales que las afectan, se desarrollan en otro capítulo del libro y por eso no está en este extracto).

Resumen de los beneficios psico-biológicos de tener sobrepeso:

La grasa proporciona varias utilidades al ser humano, pero… ¿Por qué almacenar en forma de grasa y no de músculo o de hueso por ejemplo?

– Porque la grasa es más voluminosa y menos pesada de transportar que los huesos o los músculos. Es más liviana, puedo cargar más.

– Es también el mejor material para no pasar desapercibido, para que me vean.

– Permite una mayor combustión (más reserva de energía en una misma superficie):

1 glúcido = 4 calorías
1 prótido = 4 calorías
1 lípido = 9 calorías

– Es aislante, lo que evita la pérdida simbólica del calor humano que me ha faltado.

– Al mismo tiempo, al ser aislante, nos ayuda a “aislar” y proteger a nuestros órganos internos. Protege varios de mis órganos vitales sin ser esta grasa un órgano vital si se viera atacado. Es decir que protege real y simbólicamente de un contacto que podría resultar peligroso.

CONFLICTO DE SENTIRSE “BAJO AMENAZA”

En la naturaleza, dos animales frente a frente, listos para el combate, primero van a recurrir a impresionar a su enemigo: todos los animales se hinchan, se erizan, se paran en dos patas para mostrar una mayor altura, los pájaros abren sus alas, etc.. El objetivo de tal acción es evitar, en lo posible, el combate, llevando al adversario a desistir.

En la naturaleza, el combate no es algo muy popular en ningún animal y la razón es muy simple: cualquiera sea el resultado del combate, incluso el vencedor puede resultar lesionado y transformarse en presa fácil.

Los lobos, por ejemplo, cuando pelean por la supremacía de la jauría, se tiran dos o tres mordiscos nada más. Eso les alcanza para saber si el adversario es más rápido o más fuerte. Inmediatamente, aceptan la supremacía del adversario cuando deben hacerlo: la prioridad es la supervivencia de la especie, de la jauría y del individuo, no el dominio del clan.

Entonces, en el hombre, que no tiene plumas ni puede erizar los pelos, ni ser más alto, y si abre los brazos no va a asustar a nadie, la única solución de emergencia que encuentra para intimidar a su adversario con su tamaño es aumentando su tamaño a través de la grasa.

CONFLICTO DE ABANDONO

Por otro lado, cuando se es abandonado en la naturaleza, la muerte está siempre al acecho. Somos animales sociales, de “manada”, es muy difícil para nosotros sobrevivir absolutamente solos.

Esto es mucho más brutal para un bebé ya que éste nace absolutamente incapaz de valerse por sí mismo tanto para defenderse como para alimentarse. Para él lo fundamental para permanecer con vida será TENER ALIMENTO.

Por este motivo, el estrés de abandono será canalizado principalmente comiendo y almacenando. Si se siente solo, tenderá a almacenar la mayor cantidad posible de alimento porque no sabe cuándo será la próxima comida, cuándo volverá a conseguirla.
También, cuando somos abandonados, somos frágiles, estamos sin defensas. Podemos ser atacados y devorados por lo que el hecho de ser “más grandes” también influye en este sentido biológico.
Siendo gordo, mi madre quizás me encuentre más fácilmente. Si soy demasiado delgado, no me verá y moriré. (Esta misma lógica sirve para explicar los chicos chillones y para niños cuyas heces huelen muy fuerte: es para que la madre los encuentre).

Si no se puede ser imponente, entonces hay que hacerse “chiquito” para poder escaparse más rápido entre las piedras, los agujeros, para escapar del predador. En ese caso tendremos DELGADEZ EXTREMA en lugar de gordura. Es decir que en un estrés de agresividad, tendremos dos posibilidades: Ser obeso en situación de ataque o ser muy delgado en situación de huida.