PROYECTO SENTIDO

10155591_763231163732745_8691053768805338082_n

Cuando un niño está en el vientre de su madre, vive los estados emocionales de ella cien por cien. No existe una separación entre el yo de la madre y el yo del niño.

La edad cronológica de la formación neurofisiológica del bebé es hasta los tres años aproximadamente; hasta entonces el yo del niño es igual al yo de la mamá.

Nuestros niños no nos ponen nerviosos, ellos son el espejo en el cual debemos ver nuestro neviosismo. Nuestros niños son el reflejo de la familia.

Nuestros niños no se ponen enfermos, los ponemos enfermos, y muchas veces son reparadores de cargas transgeneracionales.

No se trata de entrar en la culpabilidad, sino de saber y tener conciencia que podemos hacer muchos por nuestros hijos, si queremos que estén sanos, debemos cuidar nuestras emociones y sentimientos. Nuestros hijos son espejos de lo que rodea a la familia. Parece increíble, pero si reflexionamos y tomamos conciencia de que  la realidad de todas las cosas es la unidad, comprenderemos que hay una unidad bebé-mamá.

El bebé siente como propio lo que le sucede a mamá: sus alegrías, sus tristezas, sus preocupaciones, y lo mas importante aquello “no dicho”, lo “no expresado”. A esto le llamamos Proyecto Sentido (PS).

Muchas enfermedades, se encuentran programadas en esta etapa de la vida.

A nivel racional es difícil de comprender, pero a nivel inconsciente está claro, el Inconsciente Biológico es inocente, y repite las pautas y programas que se instauran en esta etapa tan crítica y fundamental.

El PS es una oportunidad de sanar unos errores que, de no somatizarse en lo físico, no tendrían fin. Carl G. Jung nos diría que el hijo muestra la sombra de sus padres y de sus ancestros y que lo hace a través de los síntomas físicos.

La sombra se refiere a las partes desconocidas de nuestra psique, pero también a las partes desconocidas del mundo espiritual. Cuando el bebé está enfermo está mostrando  una parte de la sombra de la madre, luego a medida que va creciendo, va creando otras relaciones o vínculos con el papá, con el hermano, etc.

Cuando se trabaja con el Proyecto Sentido, ocurre algo mágico: cuando la madre toma conciencia de todo el problema, el niño presenta una mejoría prácticamente instantánea. Las cosas se resuelven solas, porque nuestro inconsciente lucha por salir y expresarse, y cuando lo hace, desconecta los programas. Nuestro inconsciente quiere emplear toda la energía para vivir, y no para expresar lo “no resuelto” y “lo no dicho”.

El proyecto sentido es múltiple, y en sus facetas se encuentran muchos de los programas que luego revivimos cuando somos adultos, por una fuerza del inconsciente que está relacionada con la fidelidad familiar. Romper ese lazo o bloqueo se hace imprescindible para poder vivir  nuestro proyecto de vida libremente y sin condicionamiento.

YO SOY TU SINTOMA

10418520_1118572944836882_5485513919879764593_n

HOLA, YO SOY TU SÍNTOMA

Hola, tengo muchos nombres: dolor de rodilla, grano, dolor de estómago, reumatismo, asma, mucosidad, gripe, dolor de espalda, ciática, cáncer, depresión, migraña, tos, gripe, dolor de garganta, insuficiencia renal, diabetes, hemorroides, y la lista sigue y sigue. Me he ofrecido como voluntario para el peor trabajo posible: ser el portador de noticias poco gratas para ti.

Tú no me comprendes, nadie me comprende. Tú piensas que quiero fastidiarte, echar a perder tus planes de vida, todos piensan que quiero entorpecerles, hacerles daño o limitarles. Y no, eso sería un completo disparate. Yo, el síntoma, simplemente intento hablarte en un lenguaje que comprendas. Que entiendas.

A ver, dime algo, ¿tú irías a negociar con terroristas, tocando a su puerta con una flor en la mano y una camiseta con el símbolo de “paz” impreso en la espalda? ¿No verdad?.

Entonces, por qué no comprendes que yo, el síntoma, no puedo ser “sutil” y “suavecito” cuando debo darte el mensaje. Me golpeas, me odias, con todo el mundo te quejas de mi, de mi presencia en tu cuerpo, pero no te tomas ni un segundo en razonar y tratar de comprender el motivo de mi presencia en tu cuerpo.

Sólo te escucho decirme: “Cállate”, “vete”, “te odio”, “maldita la hora en que apareciste”, y mil frases que me hacen impotente para hacerte comprender. Pero yo debo mantenerme firme y constante, porque debo hacerte entender el mensaje.

¿Qué haces tú? Me mandas a dormir con medicinas. Me mandas callar con tranquilizantes, me suplicas desaparecer con antiinflamatorios, me quieres borrar con quimioterapias. Intentas días con día, taparme, sellarme, callarme. Y me sorprende ver que a veces, hasta prefieres consultar brujas y adivinos para que de forma “mágica” yo me vaya de tu cuerpo.

Y yo, cuando mi única intención es darte un mensaje, soy totalmente ignorado.

Imagínate que soy esa alarma con sirena en el Titanic, esa que intenta de mil formas decirte que de frente hay un Iceberg con el que vas chocar y hundirte. Sueno y sueno por horas, por días, por semanas, por meses, por años, intentando salvar tu vida, y tú te quejas porque no te dejo dormir, porque no te dejo caminar, porque no te dejo trabajar, pero sigues sin escucharme…

¿Vas comprendiendo??
Para ti, yo el síntoma, soy “La Enfermedad”.
Qué cosa más absurda. No confundas las cosas.
Y vas al médico, y pagas por docenas de consultas médicas.
Gastas dinero que no tienes en medicamento tras medicamento. Y sólo para callarme.
Yo no soy la enfermedad, soy el síntoma.
¿Por qué me callas, cuando soy la única alarma que está intentando salvarte?

La enfermedad, “eres tú”, “es tu estilo de vida”, “son tus emociones contenidas”, eso sí es la enfermedad. Y ningún médico aquí en el planeta tierra, sabe cómo combatir enfermedades. Lo único que hacen es combatirme, combatir el síntoma. Callarme, silenciarme, desaparecerme. Ponerme un maquillaje invisible para que tú no me veas.

Y sí, está bien si ahora que lees esto, te sientes un poco molesto sí. Esto debe ser algo como un “golpazo a tu inteligencia”. Está bien si por ahora te sientes un poco molesto o frustrado. Pero yo puedo manejar tus procesos bastante bien y los entiendo. De hecho, es parte de mi trabajo, no te preocupes. La buena noticia es que depende de ti no necesitarme más. Depende totalmente de ti, analizar lo que trato de decirte, lo que trato de prevenir.

Cuando yo, “el síntoma”, aparezco en tu vida, no es para saludarte, no. Es para avisarte que una emoción que contuviste dentro de tu cuerpo, debe ser analizada y resuelta para no enfermarte. Deberías darte la oportunidad de preguntarte a ti mismo: “por qué apareció este síntoma en mi vida”, “qué querrá decirme”?.¿Por qué está apareciendo este síntoma ahora?,
¿Qué debo cambiar en mí para ya no necesitar de este síntoma?.

Si dejas este trabajo de investigación, sólo a tu mente, la respuesta no te llevará más allá de lo que has hecho años atrás. Debes consultar también con tu inconsciente, con tu corazón, con tus emociones.

Por favor, cuando yo aparezca en tu cuerpo, antes de correr al doctor para que me duerma, analiza lo que trato de decirte, de verdad que por una vez en la vida, me gustaría ser reconocido por mi trabajo, por mi excelente trabajo. Y entre más rápido hagas conciencia del por qué de mi aparición en tu cuerpo, más rápido me iré.

Poco a poco descubrirás, que entre mejor investigador seas, menos veces vendré a visitarte. Y te aseguro que llegará el día en que no me vuelvas a ver ni a sentir. Al mismo tiempo que logres ese equilibrio y perfección como “analizador” de tu vida, tus emociones, tus reacciones, tu coherencia, te garantizo que jamás volverás a consultar a un médico ni a comprar medicinas.

Por favor, déjame sin trabajo.
¿O piensas de verdad que yo disfruto lo que hago?
Te invito a que reflexiones, cada que me veas aparecer, el motivo de mi visita.
Te invito, a que dejes de presumirme con tus amigos y familia
como si yo fuera un trofeo.
Estoy harto de que digas:
“Ay pues yo sigo con mi diabetes, ya ves que soy diabético”.
“Ay pues ya no aguanto el dolor en mis rodillas, ya no puedo caminar”.
“Siempre yo con mi migrañas”.
Me presumes como si yo fuera un tesoro del cual no piensas desprenderte jamás.

Mi trabajo es vergonzoso. Y te debería dar vergüenza presumirme ante los demás. Cada vez que me presumes, realmente estás diciendo: “Miren que débil soy, no soy capaz de analizar ni comprender mi propio cuerpo y mis propias emociones, no vivo en coherencia, mírenme, mírenme!”.

Por favor, haz conciencia, reflexiona y actúa.
Entre más pronto lo hagas, más rápido me iré de tu vida!

Atte,
El síntoma.
Autor desconocido
Extraído de Psico Tesa

MEAT FREE WEEK

650_1200

Hace un tiempo atrás ya nos comentaban sobre el “Lunes sin carne” que nos proponía eliminar la carne y el pescado de nuestra dieta un día a la semana. La propuesta se ha extendido y hoy, el movimiento internacional se denomina Meat Free Week. Vos, ¿te atreverías a ser vegetariano por una semana?

La campaña internacional nacida hace dos años en Australia, no pretende que todos nos volvamos vegetarianos, sino más bien, su intensión es concienciar a la población acerca de cuánta carne consumimos y de las consecuencias que ello puede ocasionar, no sólo en nuestra salud sino también, en la del planeta y el medio ambiente.

La idea surgió a partir de la preocupación por el maltrato animal en las granjas de producción, que se debe en gran parte, a la excesiva demanda de carnes en el mercado por parte de los consumidores.

Por eso, hoy la idea se vuelve global y nos anima a aprender a comer con menos carne, intentando el reto aunque sea, durante unos siete días. Recordemos que la idea no es incentivarnos para convertirnos en vegetarianos, sino más bien, que nos demos cuenta de cuánta carne consumimos y que aprendamos a cocinar y comer sin carne, pescado, mariscos, embutidos y demás en nuestra dieta.

Así, para cuidar tu salud, contribuir con el medio ambiente y los animales, el desafío es una Semana sin Carne. Y vos, ¿te atreves a ser vegetarianos por una semana?

fruta-vacas

¿Qué efectos tiene en nuestro cuerpo la comida chatarra?

chatarra_final

La comida chatarra provoca la liberación de serotonina un neurotransmisor que ayuda a relajarse y produce placer, además aumenta rápidamente el azúcar en sangre, pero el efecto es tan breve que pronto hará falta otra dosis para recuperarse del bajón en picada del nivel de azúcar, la tensión y el malestar. Lo más probable es que haya que consumir aún más cantidad puesto que el nivel de azúcar y el bienestar desciende a un nivel incluso inferior del anterior a la primera ingesta.
Reemplazarla por frutas y verduras es mucho más inteligente y saludable.
Nuestro cuerpo está indefenso ante las malas decisiones, necesita que lo cuidemos.

CAUSA – EFECTO

Masaje-ayurveda-619x359

“Lo que comemos (causa)  tiene un efecto en nuestro organismo, que es lo que se conoce como ley del Karma.

Karma en sánscrito significa “acción”. Esta ley establece que para todo efecto debe haber una causa, algo debe poner en marcha la fuerza que crea el efecto final. En este contexto, karma es una fuerza física que crea nuestra experiencia en el mundo.

La ley del karma nos ofrece un control individual sobre el resultado de nuestras vidas. Todos los seres humanos tenemos la oportunidad de tomar acciones nuevas y mejorar nuestra situación.

Las acciones que nacen de la necesidad de satisfacer al ego generan karma, esta información se almacena en nuestra consciencia individual, impidiendo la autorrealización.

Por el contrario, las acciones que nacen del alma están libres de karma.

Nuestro mundo es el reflejo de nuestra conciencia, la experiencia de cada uno está determinada por nuestras acciones.

Si aplicamos esto a nuestras acciones habituales de alimentación, existen factores determinantes a la hora que surjan los efectos, los que se verán reflejados luego en nuestra salud: la fuente (de origen vegetal o animal), el proceso (cómo es preparado el alimento para su consumo), la forma como obtenemos los alimentos (a través de la violencia, muerte o a través del amor, respeto), la forma como preparamos los alimentos (cómo preparamos el alimento para que el cuerpo lo ingiera), la forma como comemos nuestra comida (con sentimientos de ira o maldad, de amor o devoción por el cuerpo. En un ambiente tranquilo o en uno ajetreado).

Podemos revertir esta situación al tomar conciencia de nuestras acciones, al decidir de acuerdo a lo que tendrá un beneficio para nosotros y al descartar aquello que nos podría causar sufrimiento.

Un ser humano comete un “crimen intelectual” cuando tiene conocimiento de que su dieta no es saludable y que lo puede llevar al sobrepeso y, con ello, a varias otras enfermedades, pero aún así no cambia de hábitos.

Alimentarnos de acuerdo a los que es sabroso o menos sabroso claramente satisface nuestro sentido del gusto y, por ende, a nuestro ego.

En cambio, si nuestra dieta se basa en alimentos que tienen como fin nutrir el cuerpo con todo lo que necesita para su óptimo funcionamiento (físico, mental y espiritual), cumplimos con una labor de servicio al cuerpo y que está libre de karma.

Desde el punto de vista espiritual, se explica que el animal capta el momento en que está siendo asesinado, y quién lo mata asi como quién lo consume, recibe una perturbación energética que le genera violencia, agresividad, ansiedad, y un karma residual muy duro.”

EXTRACTO DE HOLODIETA, LIBRO DE GISELA PITURA NUTRICIONISTA HOLISTICA.

MP 1219